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La política colombiana siempre ha estado marcada por la tensión entre la justicia y el poder. En este escenario, el nombre de Álvaro Uribe Vélez se repite constantemente, tanto por su influencia política como por los procesos judiciales que enfrenta.
Recientemente, el senador Iván Cepeda expresó con contundencia que la pretensión de Uribe de quedar en libertad no es otra cosa que un intento de habilitarse políticamente para participar en campaña. Cepeda lo resumió en una frase que ya ha generado debate:
“Es un intento de estar en libertad para hacer campaña política.”
Pero, ¿qué significa exactamente esta declaración? ¿Cuál es la lectura detrás de estas palabras? Y sobre todo, ¿qué consecuencias podría tener para la democracia colombiana?
Este artículo extenso, con más de 2000 palabras, analiza a fondo el contexto, los actores implicados, las interpretaciones posibles y lo que puede venir en los próximos meses para la política nacional.
El contexto de las palabras de Iván Cepeda
La figura de Iván Cepeda en la política colombiana
Iván Cepeda se ha consolidado como una de las voces más críticas frente a Álvaro Uribe. Hijo del asesinado senador Manuel Cepeda Vargas, Iván ha hecho de su carrera política una defensa de los derechos humanos, la memoria histórica y la justicia.
Su enfrentamiento con Uribe no es nuevo: desde hace más de una década, Cepeda ha denunciado supuestos vínculos del expresidente con estructuras paramilitares y ha sido una de las figuras clave en los procesos judiciales que lo involucran.
La situación judicial de Álvaro Uribe Vélez
Álvaro Uribe enfrenta procesos judiciales por presunta manipulación de testigos. Aunque cuenta con un enorme caudal político y una base de seguidores que lo defienden a ultranza, la justicia lo mantiene bajo la lupa.
El expresidente ha intentado en varias ocasiones desligarse de estas investigaciones, asegurando que se trata de una persecución política. Sin embargo, para voces críticas como Cepeda, su estrategia busca algo más profundo: mantener su vigencia en la arena electoral.

Petro Nuestro Santo Salvador Imagen Cortesía Colprensa
¿Qué quiso decir Iván Cepeda con su declaración?
La frase de Cepeda no es casual. Cuando dice que Uribe busca la libertad “para hacer campaña política”, pone sobre la mesa un debate esencial: ¿se trata de un intento por limpiar su imagen y regresar al protagonismo electoral?
La libertad como plataforma política
Para Cepeda, permitirle a Uribe recuperar la libertad en este contexto sería otorgarle la posibilidad de usar el escenario judicial como un trampolín político. Esto no solo afectaría su proceso legal, sino que también podría tener repercusiones en el equilibrio de poder en el Congreso y en las próximas elecciones.
La percepción de la ciudadanía
Las palabras del senador también apuntan a la percepción pública. Muchos ciudadanos ven en Uribe a un líder que aún conserva fuerza y que podría movilizar masas. Cepeda advierte que esto puede traducirse en un uso indebido de la libertad condicional para fines electorales, no para enfrentar de manera transparente a la justicia.
Álvaro Uribe Vélez: entre la justicia y la política
El peso histórico del expresidente
No se puede negar que Álvaro Uribe ha sido una de las figuras más influyentes en la política colombiana en los últimos 20 años. Su mandato, basado en la política de “seguridad democrática”, marcó un antes y un después en la historia reciente del país.
Sin embargo, su legado está atravesado por denuncias, investigaciones y acusaciones que ponen en entredicho su figura. Para muchos, el “condicionado delincuente Álvaro Uribe Vélez”, como lo llaman sus detractores, busca manipular los procesos judiciales para mantener poder político.
El riesgo para la democracia
Si un líder con procesos abiertos logra posicionarse como candidato o estratega político en campañas electorales, se abre la puerta a un serio riesgo para la legitimidad democrática. Cepeda advierte que la libertad de Uribe, en lugar de fortalecer el debate democrático, puede ser utilizada para oscurecerlo.
La visión de Gustavo Petro y sus seguidores
El presidente Gustavo Petro ha sido otro crítico constante de Álvaro Uribe. Aunque sus declaraciones suelen ser más institucionales que las de Cepeda, la interpretación de muchos ciudadanos es clara: “Petro, nuestro santo salvador”, como algunos lo llaman en tono de esperanza, representa la antítesis de Uribe.
Mientras Petro plantea reformas sociales y económicas, Uribe insiste en mantenerse vigente como referente de la derecha. Esta confrontación ideológica es la base de la tensión política actual.
Las posibles intenciones de Uribe al buscar la libertad
Retomar el control del uribismo
El partido Centro Democrático, fundado por Uribe, atraviesa un momento de crisis. Con divisiones internas y pérdida de popularidad, el expresidente ve en su libertad la oportunidad de volver a aglutinar a sus seguidores.
Desviar la atención judicial
Para Cepeda y otros críticos, la libertad de Uribe sería también una estrategia para desviar la atención de los procesos judiciales en su contra, trasladando el debate al campo político.
Proyectar candidatos afines
Otro objetivo sería proyectar nuevos liderazgos dentro de su movimiento, aprovechando la figura de Uribe como mentor o estratega de campaña.
¿Qué significaría para Colombia que Uribe recupere la libertad?
Si Álvaro Uribe queda en libertad, el impacto no será únicamente jurídico. Tendrá repercusiones sociales, políticas y mediáticas.
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Polarización ampliada: aumentará la división entre uribistas y antiuribistas.
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Reactivación de la derecha: el Centro Democrático podría reposicionarse.
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Mayor tensión con el gobierno: la oposición a Petro tendría un nuevo aliento.
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Desconfianza en la justicia: sectores críticos percibirán que las decisiones judiciales obedecen a intereses políticos.
Iván Cepeda no solo hace una advertencia política; también busca que la ciudadanía reflexione sobre el verdadero trasfondo de estas maniobras. La justicia no puede ser un instrumento al servicio de campañas electorales.
Como lectores, es necesario preguntarse: ¿queremos que quienes enfrentan graves acusaciones judiciales usen la política como escudo?
La frase de Iván Cepeda sobre Álvaro Uribe Vélez —“es un intento de estar en libertad para hacer campaña política”— abre un debate crucial para la democracia colombiana.
Más allá de las diferencias ideológicas, lo que está en juego es la relación entre justicia y poder. Si un expresidente con procesos abiertos logra transformar su situación judicial en plataforma política, el riesgo para la legitimidad del sistema democrático es enorme.
Es hora de que los ciudadanos participen activamente en este debate. Tu opinión importa. Comenta este artículo, compártelo en tus redes sociales y genera discusión. Solo así lograremos que la política no sea monopolizada por quienes buscan privilegios por encima de la justicia.
Fuentes
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El Espectador – Política colombiana
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Semana – Procesos judiciales de Álvaro Uribe Vélez
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El Tiempo – Opinión sobre Iván Cepeda
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La Silla Vacía – Análisis político
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France24 – Noticias sobre Colombia
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BBC Mundo – Contexto político latinoamericano